Archivo de 13/07/08

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Estación Belgrano

Julio 13, 2008

Texto y foto de Javier Quintá

El tren pasa por la puerta de mi casa. Oigo la bocina en la noche. Veo en el horizonte el humo de una máquina que cruza todas las mañanas. El tren era inglés desde que tengo memoria. En la escuela me lo enseñaron. Y el Diego estatizó a los ingleses con una sola mano. El Diego bailó sobre rieles ingleses. El tren es como el Diego: argentino.

Yo cruzo el puente de la estación Belgrano. Por encima de las ruinas de la estación Belgrano veo las despedidas y escucho el anuncio de las partidas por los altoparlantes. Veo gente cargando valijas pesadas y chicos corriendo por los andenes detrás de una locomotora inalcanzable. Veo también dos chicos haciendo una pared con una pelotita y a un guardia señalando la infranqueable línea amarilla.

Los talleres de la estación Belgrano parecen un desarmadero de tristeza. Lágrimas de acero viejo, tuercas oxidadas, esqueletos de vagones sin más para robar. Sin embargo, por uno de los huecos del techo, veo dos hombres martillando unos durmientes. Veo un fuelle y un horno, y un montón de gente trabajando sobre una máquina nueva, cero kilómetro, industria argentina.

Las señales están bajas en la Fragueiro. Los autos se detienen. Las vías encandilan otra vez el sueño de un ferrocarril que recorre Argentina. Pasa por Mendoza, Resistencia, Formosa. Y se le caga de risa a los años 90`.