h1

Memoria

Julio 8, 2008

En Mayo de este año se inauguró la plaza de la memoria, la verdad y la justicia en Ciudad Universitaria. Cecilia Nazareno y Matías Cismondi presentaron el proyecto que ganó el concurso. Así lo explican:

Tal vez una imagen traiga las palabras que nos faltan.

Esta plaza busca un lugar en lo cotidiano, una casualidad en el camino, una escena perdida en algún lugar de Ciudad universitaria donde hay un árbol (Algarrobo Nativo) y un grupo de sillas vacías en torno a él. Siluetas de una imagen contra la tarde allá en el cielo sobre las sierras.

En Ciudad Universitaria los estudiantes ocupan intuitivamente los espacios abiertos para juntarse, para estudiar, para expresarse, para aprender, para mirar, y lo hacen apropiándose de los claros, de las sombras, de los muros como respaldo, del sol y del aire. Lugares para sentarse siempre faltan. Cuando las clases se hacen públicas y salen al parque y a la calle se revive un espíritu colectivo de lucha social que la última dictadura no ha podido desaparecer. En el simbolismo de la escena aparece la idea de la clase pública.

Las sillas también se agrupan entre sí, se miran de frente o se alejan y a cada una de ellas le llega el piso; su dibujo surca el pasto hacia la mitad sur (donde aquellas se concentran) y se distiende hacia la norte donde las sillas se abren paso, creando así un espacio para dar lugar al flujo peatonal este- oeste a través de una galería de árboles a plantar. Entonces la escena cambia, y aquí sucede lo que junto al árbol se representa. Incorporamos al proyecto el cambio y el crecimiento, es decir el tiempo, plantando árboles hoy para que mañana nos asombren.

El valor plástico y la disposición en planta de las sillas hace que el concepto de monumento en esta plaza se disgregue en pluralidad, Es una invitación al peatón a vencer esa distancia tácita y ser parte de la escena, a sentarse en ella, vivenciarla en un modo íntimo o compartido de reflexión y memoria, sea lugar de encuentro, de diálogo o de espera de bondi.

La placa se ubica en las tres sillas juntas frente al árbol. Dado que las dimensiones de dicha placa no están definidas pensamos en el espacio destinado a su colocación bastará. No sabemos cuántos son los nombres. Son Muchos, como las sillas.

Inmóvil,

siempre en el mismo lugar,

vio pasar la dictadura.

Hoy continúa ahí.

testigo silencioso que veíamos,

no fue desaparecido.

A quienes siguen presentes.

Deja un comentario